Mamá, papá: me he agringado.

– Me compré un vestido azul y le llamé mi vestido de 4 de julio. Subimos a un rooftop y esperamos a los fuegos artificiales con la misma expectación que las campanadas en Sol.

– Brindé y dije cheers.

– Cené a las 7 pm.

– Ya no me aparto el pepinillo de la hamburguesa. Como hamburguesa.

– Digo am y pm, como si no entendiera las 24 horas. Pongo el mes delante del día.

agringado-diarios-ultramar-3– Hablo con desconocidos. A todas horas.

– Vivo en barrios por encima de mis posibilidades. Gentrifico.

– Doy los buenos días a los vecinos. Comentamos el tiempo, cuánto han crecido los niños y qué planes tenemos para el fin de semana. Small talk – charla pequeña.

– Compro por Internet. Revalorizo los objetos con mi uso. Los vendo por más.

– Me descargué una App para cada tarea.

– Pero envío text –SMS– para hacer planes para el fin de semana. No chateo. Mensaje de ida, mensaje de vuelta. Planes.

– Dejo que mi calendario y mi frigorífico vayan a merced de Halloween, Acción de Gracias, Navidad, San Valentín, Pascua  y el 4 de julio.

IMG_9909– Y las elecciones presidenciales – primarias y secundarias – y los debates, y los discursos de la nación y la muerte de figuras políticas y manifestaciones que cambian el mundo.

– Trabajo más horas de las que me tocan, porque me motiva mi trabajo.

– A las majaderías que se me ocurren después de medianoche les llamo “proyectos”.

– Me creo que puedo conseguir lo que me proponga. No le llamo sueño americano.

– Juego a soccer. No sigo el fútbol.

– Después de trabajar, hago after work, que es exactamente lo mismo que la cervecita de después de trabajar. Y networkeo.

– Los fines de semana no desayuno ni como: hago 2016-05-31 20.22.58brunch.

– Tomo el café –para llevar– sin leche.

– Puedo tomar café con huevos fritos.

– A veces unto mantequilla de cacahuete en el pan – y aún me queda Nocilla en la despensa.

– Bebo agua en antiguos botes de mermelada porque es hipster y porque hemos roto todos los vasos.

– Compro pounds de tomates, recorro millas, me gusta los chicos de más de 6 pies.

– Doy la mano. O un abrazo. Pero no besos. Bueno, a veces también, pero hay que ganárselo. Y es solo uno – en una mejilla – y con un abrazo. A lo latino.

….

Papá, mamá. Soy latina. Pero mejor eso lo hablamos otro día.

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